statement

The artist’s mind is organic, reacts and works based on the constant experiences that build his being. The moments lived with their respective spaces and elements, generate feelings and moods that lead him to look for concepts, sparks that give rise to the momentum of creation with the desire to tell stories that sensitize those who hear and observe. My work and person, at this moment, are located in an instant of that tireless search of wanting to do something different and distinctive in terms of color representation to not repeat a story already told, instead, tell and exhibit a new story based on unconventional and unpublished techniques.

In my artistic journey, I have been a faithful follower of color, which, with the impulse to deepen the potential of it, has led me in a fascinating way to study the iridescent effects that show and reflect the colors of the rainbow in natural and industrial elements present in our environment and societies, to represent them with the challenge and ingenuity that the proposals merit.

With a personal photographic experiment in my workshop, this aesthetic investigation began, which, when witnessing through the contemplative observation of color radiation inside an aqueous body after the decomposition of light, germinated in me the interest in investigate the color through light and the materialization of the intangible phenomenon, leading me to communicate what has been observed through various techniques, tools and materials that evoke and reproduce those variables, such as colors with their shades and approximations from one color to another, the wateriness with the organicity, brightness and the volume in expansion, and the light with transparency in colorless spaces to potentiate its chromatic values, all expressed in abstract and figurative contexts, nourished by the different elements that make up the worldview of the physical, geographical and cultural spaces that I inhabit, in order to provide viewers with a sensory visual experience, an experience that awakens an aesthetic delight reflected individually and collectively through the contemplation of colors and volumes.

Romulo Martinez – 2020

La mente del artista es orgánica, reacciona y trabaja en base a las constantes experiencias que construyen su ser. Los momentos vividos con sus respectivos espacios y elementos, generan sentimientos y estados anímicos que lo conducen a buscar conceptos, chispas que originen el ímpetu de la creación con el afán de narrar historias que sensibilicen al que oye y observa. Mi obra y persona, en la actualidad, se sitúan en un instante de esa incansable búsqueda de querer hacer algo distinto y distintivo en cuanto a la representación del color, el no repetir una historia contada, sino al contrario, relatar y exhibir una nueva historia en base a técnicas poco convencionales e inéditas.

En mi recorrido artístico, he sido fiel seguidor del color, que, con el impulso de profundizar en las potencialidades del mismo, me ha llevado de manera fascinante a estudiar los efectos iridiscentes que muestran y reflejan los colores del arco iris en elementos naturales e industriales presentes en nuestro entorno y sociedades, para representarlos con el reto e ingenio que las propuestas ameritan.

Con un experimento fotográfico personal en mi taller se inició esta investigación estética, que, al ser testigo por medio de la observación contemplativa de la radiación del color en el interior de un cuerpo acuoso tras la descomposición de la luz, germinó en mi el interés en investigar el color a través de la luz y la materialización de lo intangible del fenómeno, conllevándome a comunicar lo observado a través de diversas técnicas, herramientas y materiales que evoquen y reproduzcan  las variables analizadas, tales como, los colores con sus matices y aproximaciones de un color a otro, la acuosidad con la organicidad, brillo y el volumen en expansión, y la luz con transparencias en espacios incoloros para potencializar sus valores cromáticos, todo ello expresado en contextos abstractos y figurativos, nutridos por los distintos elementos que conforman la cosmovisión de los espacios físicos, geográficos y culturales que habito, con el fin de proporcionar a los espectadores una experiencia sensitiva visual, una vivencia que despierte el deleite estético al verse reflejados de manera individual y colectiva a través de la contemplación de colores y volúmenes.

Romulo Martinez – 2020